sábado, 4 de julio de 2009

UNA VOZ MÁS

Inicio este diario con la ilusión de quien ha descubierto y sido aceptado a una tertulia en el café de la esquina, donde va a tener ocasión de opinar sin limitaciones, de ser escuchado y de contrastar opiniones. Porque no hay nada más frustrante que tener opinión y nadie interesado en escucharla. Y lo cierto es que este anhelo por tener voz no es privativo de los pocos privilegiados que realmente tienen voz propia y dicen algo nuevo de vez en cuando. Lo tenemos también los que reproducimos, reelaboramos o hacemos pastiches diversos.

Iniciemos, pues, el recorrido entonando el repetido halago a las maravillas de la tecnología que nos permite hablar, en una especie de tertulia de rostros ocultos, a los que no tenemos la suerte de tener un café en la esquina como los de antes; a los que, al asomarnos a la ventana, vemos una hilera de adosados en una calle por donde circulan más coches que peatones y, de la cual, el café más próximo debe distar unos kilómetros y, en todo caso, ya no será como los de antes.

¿De qué voy a opinar? No voy a ponerme límites, porque la realidad no está delimitada, pero hay campos que me están vedados por imperativo curricular. Por ejemplo, no puedo opinar sobre física cuántica, nanociencias ni sobre muchas otras materias científicas. Una lástima porque he tenido noticia de un estudio realizado sobre la prensa de hace 100 años y la conclusión de dicho estudio es que ninguna de las noticias, reportajes, comentarios...que ocupaban los titulares de los periódicos de esa época ha tenido trascendencia alguna en los hechos ocurridos después y, en consecuencia, en nuestras vidas actuales. Es decir, que lo que iba a influir en el futuro se estaba cociendo al margen del ruido mediático, que ahora se dice: Se estaba fraguando en los laboratorios y otros antros adonde no accede el reportero ni la curiosidad popular. Lo mismo estará ocurriendo ahora.

Pero, al menos, confío en que a veces sabré ver la sustancia por debajo del ruido que es la información en nuestras sociedades. Aunque solo sea por la modesta repercusión de este blog, espero no contribuir a empeorar mucho el problema del ruido.

2 comentarios:

BARBALTA dijo...

Bienvenida , de las criticas saldran las soluciones....

nada ahi ajeno a nosotros , nosotros marcamos la distancia...

Un getafense

yo dijo...

francisco: es posible un comentario privado? elcielodelosbuenos@gmail.com