martes, 9 de noviembre de 2010

NUEVA ENTREGA SOBRE FINANCIACIÓN DE PARTIDOS

Fundaciones de partidos, con caja de ahorros al fondo.

Como preludio de la precampaña electoral en la Comunidad de Madrid, el PP y el PSOE se han enzarzado en mutuas acusaciones de financiación irregular a través de fundaciones. El PSOE saca a colación el caso de presunta financiación irregular del PP a través de Fundescam, caso ligado al Gürtel investigado actualmente por la fiscalía, y el PP contraataca con la acusación de que el PSOE ha vulnerado la Ley Orgánica 8/2007 de Financiación de Partidos, al recibir su Fundación para el Estudio de los Problemas de las Ciudades en los ejercicios 2007 y 2008 de Caja Madrid la cantidad de 418.754, cantidad que supera el límite de 150.000 establecido por dicha ley para las donaciones. Más detalles en http://www.lavanguardia.es/politica/noticias/20101108/54067972632/el-pp-de-madrid-lleva-ante-el-tribunal-de-cuentas-la-supuesta-financiacion-ilegal-del-psm.html

Según el Informe GRECO (Grupo de Estados contra la Corrupción), las fundaciones son uno de los aspectos oscuros en la financiación de los partidos en España, que se escapan al control del Tribunal de Cuentas. Ya me referí a ello en otras entradas sobre financiación de partidos y no voy a repetirme.

Pero sí me pregunto una vez más por qué se acusan mutuamente de algo que ambos hacen. Supongo que pretenden convencer a sus seguidores de que están libres de culpa. Para ello, deben partir de la base de que no han dejado tan burdas huellas como el otro. Otra posible respuesta es que estén interesados en que sepa su electorado que, miren donde miren, van a encontrar lo mismo. Y hay una tercera posibilidad, la de que están enfrascados en su miseria y les falta agudeza para ver el terrible efecto que causan en un sector de electores cada vez más hastiado de sus trifulcas en la superficie que esconden acuerdos de calado en el fondo.

En el caso en cuestión estos días, me gustaría llamar la atención sobre la identidad del donante y sobre las palabras de la secretaria de administración del PSOE, Rosa Alcalá, quien afirma que “no son donaciones privadas. En Caja Madrid están representados todos los partidos políticos”(El País 09.11.10). Efectivamente, en el Consejo de Caja Madrid disfrutan de un lugar al sol PSOE, PP e IU. Además de los sustanciosos sueldos que se embolsan sin más mérito acreditado que su pertenencia al partido, de esa presencia parecen derivarse otras prebendas tales como estas donaciones o “convenios de colaboración”.Llámense como se quiera, me parece intolerable.

No nos debe extrañar, pues, que Rosa Díez se quedara sola en el Congreso defendiendo la despolitización de las cajas de ahorros. La propuesta de UPyD de profesionalizar las cajas, eliminando las cuotas de partidos y sindicatos de sus órganos de gestión y administración, es imprescindible que se lleve a cabo, en primer lugar, para la mejora de su gestión, y, en segundo lugar, para la mejora de nuestra democracia que tiene en las irregularidades en financiación de los partidos uno de los elementos importantes que la enturbian y la empobrecen.

miércoles, 13 de octubre de 2010

ESO NO ES LIBERTAD DE EXPRESIÓN, ES UNA INFAMIA ¿VERDAD, ANTÍGONA?

¡Maldición! ¡Qué suerte tiene Zapatero! En sus horas más bajas, justamente desprestigiado y cuestionado incluso en su partido, que parecía monolítico, viene la nefasta oposición que padecemos y le proporciona un balón de oxígeno para que vaya tirando un poquito más. El silencio, la comprensión en algunos casos, que han mostrado los dirigentes del PP hacia los abucheos que sufrió el presidente en los actos de la Fiesta Nacional, los ha hecho aparecer como aliados de los elementos de extrema derecha organizadores del abucheo. Su incompetencia ha hecho palidecer la gansada del genocidio de los nacionalistas catalanes. Muchos ciudadanos críticos con el presidente se estarán cuestionando si es sensato dejar de votar al PSOE en vista del peligro que amenaza si pierde. Es lo que percibo viendo los comentarios en algunos foros de Internet.

La democracia se nutre de las formas, del respeto a las reglas del juego. Hay mil formas de manifestar la crítica al presidente del Gobierno y hay simbolos comunes que debemos respetar si queremos ser un país digno de respeto. En ese acto Zapatero estaba en representación de una institución del Estado. Es obvio, pero no solo los cerriles vociferantes lo han olvidado, al parecer.

Y más que la falta de respeto a las instituciones y a los símbolos que nos unen, sobrecoge el desprecio al acto de honra a los soldados muertos. Los ritos funerarios son una seña de humanidad, según los paleoantropólogos. En algunos humanos ha comenzado, al parecer, un proceso de deshumanización y no para progresar a otra especie sino para regresar a no sé qué estadio evolutivo. Los familiares dolientes se debieron de sentir agraviados en lugar de confortados en su duelo. Confortantes son las palabras de ese hermoso himno* que nos conmueve incluso a los que, como es mi caso, no somos creyentes pero respetamos las ficciones que nos han ayudado a sobrellevar la carga de nuestra finitud y nos solidarizamos con el duelo de nuestros semejantes.
Eso no es libertad de expresión, señora Aguirre. Un demócrata no puede amparar ni disculpar eso. Podríamos llamarlo libertinaje, para usar una palabra que tal vez resulte familiar a los organizadores del abucheo. Si un partido tiene que apoyarse en esta miseria para ganar puntos, poco tiene que ofrecer. No me extraña que hoy en el PSOE estén más contentos que unas pascuas.
*"La muerte no es el final"

lunes, 20 de septiembre de 2010

POR MÍ QUE NO QUEDE

Las jornadas que la Fundación Progreso y Democracia ha celebrado el pasado fin de semana en Gijón bajo el título “Las administraciones públicas. Viejos problemas y nuevos retos”, se han desarrollado con un intenso e interesante programa que ha trazado un diagnóstico exhaustivo de los problemas que sufren nuestras administraciones y avanzado soluciones a los mismos. Ha sido un programa denso, decía, pero no aburrido. Hemos disfrutado de brillantes ponentes que han hecho interesantes, a ratos divertidas, hasta las cuestiones más áridas.

No es mi intención resumir estos tres días de ponencias y debates, que me han ocupado muchas páginas de notas. Los que estén interesados pueden encontrar información amplia en el enlace http://jornadasgijon2010.wordpress.com/ pero sí quiero reflejar mi reflexión final sobre la acción que sigue, o debería seguir, al diagnóstico. De regreso a Madrid, venía dando vueltas a mis notas y, sobre todo, a la postura escéptica que algunos expresan sobre lo inevitable de muchas lacras. Me refiero a opiniones del estilo: “no se puede tocar el personal eventual(cargos de confianza)porque los partidos mayoritarios no lo van a tolerar”, o “es irreversible la situación de nuestro modelo territorial porque afecta a tales intereses o inercias” o el escepticismo total de “la realidad es la que es”. Este derrotismo parece partir de la premisa de que la voluntad de los otros cuenta más que la propia o de que la fuerza de lo establecido es superior a la de cualquier voluntad de cambiarlo. Entonces, me pregunto, ¿cómo se han producido los cambios sociales y políticos?, ¿no hemos mejorado nada desde el paleolítico? Si mi voluntad está ahí, será por algo. Estará determinada, claro, pero ha llegado a formarse en mí, es mía y no tengo por qué ignorarla dando vía libre o prioridad a las voluntades de otros. A ella me debo. No puedo postergar mi opinión y quedarme impasible porque es de mi acción de la que soy responsable y de la que me puedo, en consecuencia, pedir cuentas.

En éstas estaba, elaborando razones para la acción, cuando me acordé de la conversación con la que el profesor Fernando Jiménez comenzó su exposición sobre “Corrupción, transparencia y democracia”, que nos introdujo riendo en un tema muy serio. Se trata de un diálogo real, que consta en un sumario, entre un promotor que trata de corromper a un político recién llegado al cargo para que entre por el aro, con una serie de argumentos aplastantes, aplastantes para quien no tiene claro para qué se le ha elegido. Dos de los argumentos eran: “si tú no lo haces, lo hará otro” y “además, no te va a pasar nada”. Se me ocurrió entonces que estos argumentos del mafiosillo para inducir a delinquir, se podrían transformar para inducir a actuar a favor del cambio y del interés general a los que quieren cambiar las cosas, para enriquecer la democracia participando.

"Si tú no lo haces, otro lo hará", pero hará lo que le interesa para que las cosas sigan como están y no tendrá oposición que lo disuada o tendrá una oposición más débil si tú no te unes. Mientras desistimos de mejorar las cosas, otros seguirán actuando para que continúen como están o empeoren. La realidad no va sola; evoluciona por la acción de las personas. La tuya no vale menos. ¿Por qué permitir, entonces, que la voluntad de los que quieren mantener el estado de cosas predomine sobre la de quienes quieren cambiarlo?

“Y, además, no te va a pasar nada”, esto es, no te va a pasar nada malo y sí algo bueno por intentarlo. Al menos la satisfacción de pensar que por ti no ha quedado.

domingo, 29 de agosto de 2010

EN CASA Y LEJOS


Es hora de dejar la vida muelle y volver a la actividad aunque los recuerdos de las vacaciones se empeñan en permanecer: Londres, Cascais, Lisboa, la bella Sintra, que me recuerda el Rivendel dibujado por Alan Lee, y, para terminar, la visita inevitable a un pueblo de Badajoz, el mío, Llera, que siempre marca el fin de las vacaciones. Allí acudo al encuentro con la familia, la que sigue en Extremadura y la que emigró en los años 60, a Barcelona principalmente.

Este año hemos recordado los primos cómo vivimos aquella experiencia, siendo niños, desde ambos lados: El de los que nos quedamos en un pueblo desierto sin la mayor parte de la familia, sin amigos; y el de los que se encontraron en un lugar desconocido, desarraigados e intentando integrarse y salir adelante. Ha pasado mucho tiempo y sigue aquella sensación de que me habían quitado algo que sentía cuando volvía del internado y cada vez veía más casas cerradas, menos amigos, menos parientes, un pueblo cada vez más silencioso. Fue terrible el momento. Para los mayores tal vez más. Es el mismo desgarro que vivió toda Extremadura en aquellos años, una infamia por la que nunca ha pasado factura ni utilizado pese al obsceno victimismo de muchos representantes políticos de regiones privilegiadas que ha habido que soportar. A mi pueblo, al igual que ocurre en los del resto de la Comunidad, los que emigraron y sus hijos nacidos allí siguen volviendo año tras año. Son pocos los que han retornado definitivamente, algunos no lo han hecho porque han rehecho su vida en otra parte y su sitio es ya Barcelona, Bilbao, Alcoy...aunque vuelven a sus raíces porque sienten que no han dejado de ser extremeños; otros porque, aunque quisieran, no podrían volver porque sigue sin haber condiciones en Extremadura para un retorno masivo. Inciso: Parece ser que seguirá sin haberlas. Como dato sintomático hay que reflejar una de las razones del ministro de Fomento, José Blanco, al justificar la elección de proyectos de obra pública indultados en el último viraje del Gobierno atenuando el recorte: Se indultan los que afectan a más gente. Extremadura es de las pocas comunidades que no se han visto beneficiadas con esta ampliación y eso debe de ser porque hay poca gente. Así razonaba el ministro Solchaga cuando decía que no se debía hacer autovía la N-5 porque por Extremadura no pasaban coches. Afortunadamente perdió la posición de Solchaga y se hizo la autovía, se llenó de coches, se mejoró la comunicación con Portugal y trajo beneficios. Es decir, que el razonamiento correcto para planificar las inversiones en infraestructuras es el inverso al de Solchaga. Fin del inciso.
Regreso a Madrid, a Getafe, que es ahora mi pueblo, y me despido hasta el año próximo de mi familia que vuelve a Cataluña. Aunque no nacieron con barretina, también forman parte de Cataluña ahora como forman parte otros emigrantes llegados de otras partes de España y de otros países. En el mundo cada vez más interrelacionado en que habitamos, las identidades se van diluyendo y lo mejor que podemos hacer es intentar conservar lo bueno de nuestras tradiciones y relacionarnos como ciudadanos. Pienso que el sentimiento nacionalista en la sociedad civil es un mecanismo de defensa al constatar que se diluyen las diferencias. En la política, suele ser otra cosa: La utilización de ese sentimiento por las élites políticas para sus intereses. Cimentar sobre la identidad étnica o cultural un proyecto político no es una conducta racional. Si, además, esa identidad homogénea no existe, porque esa sociedad es heterogénea, estamos ante una falsedad, un ardid ideológico sin sustento real y hay que desenmascarar a quien la utiliza y denunciar el atentado a los derechos individuales que supone el intentar ahormarla de acuerdo al modelo identitario.

Casi sin darme cuenta, sin solución de continuidad, he pasado de hablar de las vacaciones a la política. Y es que ya está bien de vacaciones.
Fotografía: Angel Manuel Acedo García. Llera.

lunes, 19 de julio de 2010

EL DEBATE NO LO GANARON NI ZAPATERO NI RAJOY

He regresado de la primera etapa de mis vacaciones en la que he comprobado una vez más lo acertado de la frase de Samuel Johnson: “Cuando un hombre está cansado de Londres, está cansado de la vida, pues Londres tiene todo lo que la vida puede brindar”.
Antes de reanudarlas, repaso las noticias apresuradamente y me encuentro, entre otras cosas, con los comentarios sobre el resultado del “Debate sobre el estado de la Nación” y las consabidas encuestas sobre si ha ganado Zapatero o Rajoy. Al cansancio por la insistencia de los medios en reforzar el bipartidismo ignorando al número creciente de ciudadanos hastiado del mismo, se une esta vez un punto más de indignación por el afán en ocultar el dato significativo de que la intervención que más acuerdo suscitó fue la de Rosa Díez, la diputada de UPyD. Así se desprende del análisis de la encuesta del CIS que, en su página 14, refleja las respuestas a la pregunta sobre el grado de acuerdo con las distintas intervenciones. Tomo el párrafo que sigue del documento que hoy encuentro en la página de UPyD ( www.upyd.es) , basado en esa encuesta.

“EL DEBATE LO GANA ROSA DÍEZ, SEGUIDA DE LLAMAZARES, Y LO PIERDEN ZAPATERO Y RAJOY.
La tabla de acuerdo con las intervenciones de los líderes del E2482 del CIS (página 14), indica que las intervenciones más acertadas correspondieron a Rosa Díez. El 34,4% de los que siguieron su intervención, expresaron su acuerdo con los argumentos que utilizó, lo que da 5 un total de 5 millones de electores, a los que ha llegado positivamente la propuesta de UPyD.
El índice de rechazo (IR = respuestas positivas menos negativas), sitúa a Rosa Díez como la líder mejor aceptada por aquellos que siguieron las intervenciones”.

No me sorprende. Es una constatación más de que en torno al discurso de Estado de UPyD se puede seguir aglutinando un número creciente de ciudadanos de diversas procedencias ideológicas, pero la ocultación del dato es la prueba de lo difícil que seguirá siendo que se abra camino esta opción hasta lograr una mayoría significativa. Aunque la dificultad será, en todo caso, menor que la que supuso obtener el primero escaño, ese escaño despreciado por el presidente Zapatero en una muestra del talante soberbio que ahora sabemos se esconde tras el afable de que hace gala. Será menor porque fue, en cierto modo, insólito que 306.000 votantes actuaran contracorriente apoyando una opción nueva, considerándola más útil que el supuesto voto útil.

Mirada desde otra óptica, tal vez la salida de tono invita al optimismo, superado el primer momento de malestar por la poca talla política del presidente, porque indica que se pone nervioso ante la verdadera oposición. Pese a la Ley Electoral injusta, que ni PSOE ni PP han querido cambiar en el sentido de que el sistema electoral resulte verdaderamente proporcional, dando igual validez al voto de todos los ciudadanos, para que no ocurran cosas como que, con menos votos que UPyD, el PNV tenga seis escaños; pese a la escasez de medios y pese a todas las trabas, hoy las expectativas electorales de UPyD son notablemente más altas y lo serán aún más en 2012.